Cómo elegir una cámara espía para tu negocio
Grabación local o WiFi, autonomía, dónde esconderla y qué mirar antes de comprar.
Lo primero es decidir si necesitas ver en vivo o solo revisar después. Si quieres abrir el celular y mirar el local en tiempo real, necesitas una cámara WiFi con app. Si solo quieres revisar lo que pasó, una cámara con grabación local en microSD es más simple y no depende de internet.
La autonomía manda el resto. Una minicámara tipo botón dura entre 45 y 180 minutos grabando de forma continua; si activas la grabación por movimiento, rinde varias horas. Para cobertura permanente conviene una cámara conectada a corriente escondida en un objeto que ya esté enchufado, como un cargador o un detector de humo.
Piensa en el escondite antes que en la cámara. El mejor equipo es el que encaja en algo que ya está en la escena: un botón en la camisa del cajero, un bolígrafo en el escritorio, un reloj en la pared. Si tienes que inventar dónde ponerlo, se nota.
Antes de pagar, confirma tres cosas: resolución real (FHD o 4K), si la app es compatible con tu celular (iOS o Android) y si incluye la memoria o hay que comprarla aparte.